Señor Santiago, que iluminas un año más el Camino por el que Galicia mira desde España al universo, he aquí tu fiel siervo Alfonso González Puentes, limpiabotas de orgullo y dignidad, hijo de esta Tierra Santa, quien por obra y gracia de nuestro querido y por fin gozado alcalde Gerardo Conde Roa, viene a corresponder el orgullo de venir con la voz antigua que brota del pueblo que te venera, te invoca y da gracias desde el don de la palabra hecha pregón y fiesta por el preciado bien de la libertad