Sangenjo estará “mal dicho”, pero asi le hemos llamado durante años y años los propios habitantes de allí, asi que no se por que tienen que venir de fuera a decirme como tengo que llamarle. Tanto le llamo yo ahora Sanxenxo como Sangenjo y los dos me parecen bien.
Yo no voy a Compostela a decirles que tienen que llamarle… ahora Santo Iago de Compostela, vamos.